Tu cuerpo es tuyo

A medida que mi hija crece, mis preocupaciones se van renovando y van cambiando. Cada vez se hacen más complejas. Nada más nacer, mi mayor preocupación era proporcionarle todo el contacto y todos los cuidados que ella necesitaba y que, pese a quien pese, dependían en mayor parte de mí. Establecer la lactancia fue una…

Tú, aquí. Solita

A grandes rasgos, estoy contenta con la guardería a la que acude mi hija cuatro horas cada mañana. Es una guardería bastante respetuosa aunque es inevitable que, a veces, la educación que intentamos transmitir a nuestros hijos choque con la educación en la que “creen” los centros reglados. Por supuesto, hay factores logísticos que cambiaría…

Cosas que no quiero enseñarte

Si hay algo en lo que creo es en la libertad individual. De ahí que nunca haya tenido la más mínima intención de dirigir a mi hija o de hacerle actuar a mi conveniencia, aunque a veces sea del todo inevitable ya sea porque lo que quiere hacer va contra su seguridad o su salubridad…