#MamáNoTeEscondas

Qué lejana me parece aquella vida anterior. Qué confusos aquellos recuerdos en los que una adolescente muy perdida hacía papelones para sentirse una igual y terminaba sintiéndose aún más distinta y desgraciada.

Nunca fui una persona con una sana autoestima, nunca caminé con paso firme a pesar de tenerlo claro en mi cabeza, a pesar de saber lo que quería y, sobre todo, lo que no quería. Nunca me permití ser completamente yo. Pasé muchos años de mi vida escondida detrás de otros y velando por vidas ajenas para no tomar las riendas de la mía. Pensé tantas veces en la muerte que se me escapaba la vida.

Pero un buen día llegó él. Él me enseñó lo bella que era, por dentro y por fuera. Él me enseñó lo excitante que podía resultar mi cuerpo y, aún más, mi mente. Él me enseñó que no era un bicho raro sino una luciérnaga que brilla más cuanto más oscura es la noche. Él tiró y tiró de mí hasta que redescubrí quién era realmente y qué quería hacer. El camino no fue siempre fácil pero a su lado sí fue siempre bello.

Entonces, juntos, acompañamos a la vida a nuestra gran maestra. Ella nos enseñó a ser, a sentir, a vivir; sin razonamientos superfluos, sin prejuicios, con el corazón, en plena libertad. Y desde que la sentí dentro de mí por primera vez, desde ese primer instante de su vida en que se aferró tan fuerte a mi útero que supe con certeza que ya estaba “aquí”, no volví a esconderme. Desde ese primer instante yo he sido mi propia guía, mi máxima valedora, mi mejor consejera, mi mayor admiradora. Desde ese primer instante no he vuelto a esconderme.

Puede que os preguntéis por qué os cuento todo esto pero es que, sin hablaros del antes, el ahora pierde fuerza e intensidad. Siempre escondí mi cuerpo, mi mente, mis opiniones, mis defectos y mis virtudes; desde que me convertí en Madre no sólo no he vuelto a esconderme sino que me muestro clara, transparente, viva, segura, capaz… siempre respetuosa, pero pese a quién pese. Es por eso que me uno a la iniciativa #MamáNoTeEscondas de Misión Mamá Ninja, Un Papá Como Darth Vader…, La Parejita de Golpe, Joaquim Montaner y Pau Almuni que busca promover una lactancia materna visible: porque para la normalización es clave la visibilidad.

Esta iniciativa nace con la intención de convertirse en viral el día 03 de mayo (Día de la Madre) pero estoy segura de que mi post no será el único a “destiempo” y que ésta será una cadena que perdurará en el tiempo. O eso espero porque es hermosa y necesaria.

#MamáNoTeEscondas

Bien, como ya he dicho, ésta es una iniciativa para dar visibilidad a la lactancia materna y, sinceramente, creo que si hay algo de lo que puedo presumir es de no haberme escondido jamás para darle el pecho a mi hija, ni cuando era un bebé de lactancia exclusiva ni ahora con sus maravillosos dos años y tres meses.

Mis tetas han paseado por supermercados, plazas, parques, calles, autobuses, trenes, metros, aviones, barcos, ambulatorios, bibliotecas, museos, catedrales, guarderías, charlas, restaurantes y un largo etcétera. Mis tetas se han aireado en pleno Albert Dock de Liverpool, en el Beatles Story, en el Magical Mistery Tour, en medio de la Plaza de los Héroes de Budapest (y cuando digo en medio, es en medio), sobre un barco cruzando el Danubio, en el Museo del Terror, en la Isla Margarita, en la Piazza San Marco y dentro de la Basílica, en un vaporetto camino a Burano, en Burano, en plena Puerta del Sol, en el Museo del Prado, pillando frío en el Retiro, en un Moll de la Fusta de Barcelona a rebosar de gente esperando a los Reyes Magos, en la Plaza Catalunya y en les Rambles, en nuestras playas y en Port Aventura, y, y, y… Mis tetas han visto la luz en cualquier momento y en cualquier lugar sin importarme nada más que las necesidades de mi hija y las mías y, aunque es cierto que más de una mirada incómoda me ha caído, tengo que decir que, afortunadamente, nunca he recibido comentarios desagradables, reprobadores o censuradores (quizá porque no he dado pie a ello) de desconocidos y nunca me han invitado a irme de ningún sitio, más bien al contrario, he recibido comentarios curiosos y tiernos. Vaya, que afortunadamente, nunca he tenido que mandar a nadie a la m*****.

Precisamente porque nunca he sufrido la discriminación y los prejuicios de los demás (directamente) y nunca, jamás, me he escondido para amamantar a mi hija, todavía considero más importante el seguir haciéndolo abiertamente, aireando mi lactancia como un regalo para mi hija y para mí y un regalo para la sociedad. Aireando mi lactancia como un regalo, un guiño, a todas aquellas lactancias veladas, cubiertas, silenciadas, avergonzadas. Aireando mi lactancia como parte de un activismo social que quiere contribuir a libertar a las mujeres para que hagan con su instinto y sus pechos lo que les apetezca y que si además sirve para mejorar nuestra salud y bienestar pues bienvenido sea. Aireando mi lactancia para que mi hija nunca tenga el recuerdo de que nos teníamos que esconder para amarnos. Aireando mi lactancia para decir bien alto: ¡Tú también puedes! Aireando mi lactancia para decir bien claro: #MamáNoTeEscondas.

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2 comments on “#MamáNoTeEscondas”

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