Viajar con niños (Parte I – El avión)

La frase favorita de todo el mundo cuando decís que estáis embarazados es “os va a cambiar la vida” y si, además, eres un amante yonki de los viajes como nosotros, la siguiente en la lista es “se os acabó el viajar”(a veces pienso que lo dicen por fastidiar). Bien, todos tranquilos porque NADA MÁS LEJOS DE LA REALIDAD.

Nosotros somos viajeros de volar. A mi chico le encantaría recorrer el mundo en auto-caravana pero a ninguno de los dos nos entusiasma la idea de conducir durante horas y a nuestra bebé nunca le ha gustado ir en coche por eso de tener que estar sentada, atada y sin la libertad de buscar contacto piel con piel cada vez que lo necesita y que es muy a menudo. Así que las escapadas en coche han quedado reducidas a trayectos de como mucho una hora u hora y media y con algún alto en el camino. Pero, por supuesto, eso no quiere decir que no nos escapamos siempre que podemos… ¡anda que no hay destinos interesantes a la vuelta de la esquina!, y para hacer noche fuera de casa no hace falta irse muy lejos.

*Si viajáis en avión lo tenéis muy fácil. Sabed que:

hasta los dos años de edad, como se considera que no ocupan asiento, el billete del bebé tiene un precio reducido: no digo que no pagan porque no es cierto. El bebé cuenta como pasajero aunque no cuente como asiento y por tanto paga tasas aeroportuarias, por lo que os podéis encontrar con que al final el billete de vuestro peque os sale más caro que los vuestros si habíais conseguido una súper oferta.

la mayoría de aeropuertos cuentan con una zona infantil en la zona de “Salidas” (la de Budapest es especialmente preciosa, completa, acogedora y segura) donde vuestros peques pueden entretenerse en caso de llegar al aeropuerto con mucha antelación o en caso de retraso de vuestro vuelo: eso sí, no olvidéis llevar en la mochila algo que pueda distraer a vuestros peques porque os hará falta durante el trayecto. En nuestro último viaje, como Alma ya tenía año y medio y era más exigente a la hora de entretenerse (lo de estarse quieta ni lo contemplamos), llevamos: una libreta y un bolígrafo (le encanta escribir como a mamá :D); le compré una mini-pizarra magnética (no se la enseñamos hasta que nos hizo falta utilizarla ya en el avión y apuramos todo lo que pudimos. El efecto novedad os puede ser de gran ayuda… un ratito); papá cargó su mochila de gomets que nos salvaron de algún que otro momento all-bran y que acabaron pegados por todas partes (concretamente las nuestras); antes de salir de Budapest, compramos un libro infantil en húngaro y se lo dimos durante el trayecto de vuelta; llenamos las mochilas de Quelitas (en la guardería me dicen que he creado el monstruo de las Quelitas: queridos señores de Quely, quiero mi parte); una azafata hizo las delicias de Alma pintándole una carita sonriente en la mano; y, cómo no, la reina de las cómplices… mucha teta, teta por doquier con la que conseguí que durmiera algún ratito. Resumiendo, que llegaréis agotados pero tranquilos (pensad que yo era de las que dormían durante TODO el vuelo, fuera de media hora o de trece, así que si yo lo llevo bien vosotros también podréis).

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en muchos aeropuertos, como puede ser el caso de Barcelona o Budapest, te dan preferencia a la hora de pasar los controles, cosa que se agradece enormemente porque no es fácil retener a un bebé o niño pequeño mucho rato sin poder moverse.

los aeropuertos son lugares seguros donde vuestros peques pueden corretear y entretenerse sin miedo a que los atropellen o se vayan lejos. Aunque es importante no perderlos de vista e intentar que no molesten a quien no quiere ser molestado, como en cualquier otro lugar. Cuestión de sentido común y civismo.

los/las azafatos/as suelen ser bastante cordiales aunque me he encontrado de todo. Tengo que decir que en el último vuelo, las azafatas fueron muy amorosas con mi hija y le hicieron varias monerías que agradecimos todos.

si viajáis con un bebé os darán un cinturón naranja que tenéis que anexar al vuestro y que le tenéis que colocar al peque sentándolo en vuestro regazo. He leído casos de mamás a las que han “obligado” a sentar al bebé mirando al frente, lo que, en caso de ser un bebé de pecho, imposibilita que se puedan enganchar a la teta durante el despegue y durante el aterrizaje (cosa que se aconseja para evitar la molesta sensación de vacío que se produce en el oído durante ambas maniobras). Que sepáis que NO os pueden obligar a mantenerles en esa posición, es una recomendación de las compañías pero vosotros como madres/padres sois los responsables de la criatura y podéis hacer lo que os parezca oportuno. Valga decir que mi peque siempre ha ido sentada de medio lado y enganchada en la teta, y jamás me han puesto pegas.

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puede que durante el aterrizaje y el despegue te hagan sentar con tu bebé en uno de los asientos que dan al pasillo. No sé muy bien cuál es la razón de ser pero a mí me lo pidieron en Ryanair volando de Barcelona a Budapest.

en los baños del avión (en Ryanair está en el baño de cola y en EasyJet suele haber en ambos baños) tenéis cambiador. Es cierto que son enanos e incómodos pero yo cambié ahí a mi bebé que este verano tenía 18 meses y aunque pensé que no cabría (medía 83 cm y es corpulenta), lo hice sin más complicación que en cualquier otro cambiador público.

¿qué comer en el avión?: en nuestro caso, mientras Alma tuvo menos de seis meses fue mucho más sencillo y limpio porque sólo tomaba pecho; después de los seis meses, como jamás ha comido triturados y muchísimo menos potitos, preparamos bocadillos para toda la familia y todos tan felices. Si en tu caso, tu bebé toma leche artificial o come triturados o potitos, a pesar de las restricciones a la hora de llevar productos líquidos, no os pondrán grandes pegas cuando se trate de alimentos para el bebé. Esto último no puedo aseguraros que sea así y que no se os pongan un poco pesados en algún aeropuerto porque no lo he tenido que experimentar pero en las páginas web de las aerolíneas lo suele explicar muy bien y por lo que he leído no deberíais tener ningún problema a la hora de pasar los controles con productos líquidos para el bebé.

si viajáis con compañías low cost (supongo que con el resto de compañías funciona del mismo modo) y lleváis sillita de paseo, tendréis que pasar por la mesa de facturación donde le colocarán (sin coste adicional) una pegatina como las que ponen en las maletas facturadas pero podréis llevarla con vosotros hasta la misma puerta del avión, donde tendréis que entregarla al personal encargado del equipaje que va en las bodegas. Una vez aterrizados, encontraréis la silla en pista junto al avión… si llueve, también (¡se siente!).

-desde hace un tiempo, compañías de bajo coste como Ryanair aceptan un bolso o mochila a bordo además de la maleta de mano. Es decir, podéis viajar, sin coste añadido, con vuestra maleta de mano (55 cm x 40 cm x 20 cm y máximo 10 kg) y otro bulto de dimensiones reducidas (35 x 20 x 20 cm), lo que, sinceramente, se agradece muchísimo cuando viajas con un bebé o niño/a. Sin embargo, si hasta la implantación de esta novedad ya era difícil encontrar un hueco para guardar las maletas en los maleteros superiores, os podéis imaginar que, con la posibilidad de subir otro bulto, la cosa se ha vuelto misión imposible. Por esta razón, es muy probable que cuando facturéis el carrito o cuando estéis en la cola para embarcar, el personal de la compañía le coloque a vuestras maletas de mano una etiqueta (amarilla en Ryanair) que indique que vuestro equipaje será facturado sin coste, es decir: vuestro equipaje viajará en la bodega.

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Esto se puede traducir de dos modos distintos (todo depende del color con que se mire): puedes pensar que es un rollo porque al aterrizar tendrás que esperar a que tu equipaje salga por la dichosa cinta y todos sabemos que a veces se trata de una espera agonizante que puede hacerte perder un autobús con destino al centro; o bien, puedes tomártelo como hacemos nosotros que nos parece una opción absolutamente maravillosa y una suerte total porque no tenemos que subir y bajar del avión (que en casi todos los aeropuertos toca hacerlo por las escaleras) cargados con dos maletas, dos mochilas y un bebé, ni tenemos que “matarnos” por un hueco en los maleteros superiores. Creo que todos los que viajáis con niños estaréis de acuerdo conmigo cuando digo que es comodísimo que se lleven el equipaje a bodegas y poder encargarte del peque o de los peques sin preocuparte por las maletas (se agradece tener las manos libres).

Mirad bien las condiciones de equipaje de vuestra compañía, ya que hay aerolíneas que ofrecen la posibilidad de subir un bolso de no más de 5 kg con las cosas del bebé, además del equipaje de mano permitido.

-a día de hoy, creo que no me equivoco si afirmo que todos los aeropuertos disponen ya de cómodos servicios de transfer (buses, furgonetas, furgonetas compartidas puerta a puerta, etcétera) que te llevan directamente a tu ciudad de destino y viceversa, sobre todo si viajas a capitales o ciudades grandes. Si tu lugar de destino no cuenta con servicio de transfer directo, seguramente puedas acceder a él en tren ya que muchos aeropuertos comunican directamente con la red ferroviaria. Y en el caso remoto de que vuestro destino se escape de los planes de la red de comunicaciones del transporte público, estoy segura de que encontraréis taxis que estarán encantadísimos de arrancaros la piel para llevaros a “puerto” (hehehe es lo que tienen las ofertas minoritarias que de oferta no tienen nada).

 

Así que, si me preguntáis cuál es nuestro medio de transporte favorito para viajar os diré que sin duda es el avión (la facilidad y rapidez para cubrir grandes distancias hace que no tenga rival posible). Si me preguntáis si recomiendo viajar en avión con bebés o niños pequeños os diré que absolutamente sí. Sin embargo, si me preguntáis si el avión es el mejor medio de transporte para viajar con peques os diré que no. Nuestra corta pero intensa experiencia con un bebé de casi dos años, nos ha enseñado que el mejor medio de transporte para viajar con un peque, sobre todo si es muy movido como la nuestra y máxime si gatea/empieza a caminar/camina, es, sin lugar a dudas, el tren y si encima viajáis en AVE ya ni os cuento lo cómodo que es… o mejor sí, os lo cuento pero en el próximo post 😉

 

P.D.: Sres. de Ryanair acepto billetes gratuitos 😉

P.D.2: Sres. de Quely, exigo mi parte… en serio.

 

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4 Comments

  1. mOOntsEsteban says

    ¿Soy yo o el post está a medias? Ahora que estaba interesada en cómo lo hacéis para viajar…

    1. Laura Blanch
      Laura Blanch says

      ¡ARGH! Eso me pasa por corregir los post una y otra vez hehehe Error subsanado, ya puedes leerlo completo 🙂

      ¡Un abrazo!

  2. Bea says

    Totalmente de acuerdo!! Con Celia hemos viajado en coche, avión y tren…. Y coche porque se dormía, pero ella tampoco es muy fan de las ataduras la verdad!

    Me encantan tus posts!
    Besos.

    1. Laura Blanch
      Laura Blanch says

      ¡Hola Bea!

      Me encanta que te encanten jejeje y me encanta que me visites 😉
      La verdad es que, aunque Alma detesta ir en coche, yo también prefiero poder estar con y por ella en lugar de ir conduciendo. Así que unos por otros… lo mejor es viajar libre 🙂

      Un abrazo 😉

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