Querida España

Vila-seca, 18 de febrero de 2012

Querida España,

Hace unos meses pensaba que lo que estaba en crisis era nuestra relación, pensaba que necesitaba que nos diéramos un tiempo, pensaba que era necesario distanciarnos para poder echarte de menos. Al cabo del tiempo, seguía pensando que irme era la mejor opción pero, hasta que pudiera hacerlo, era vital que intentara hacer todo lo que estuviera en mi mano por intentar salvar la situación, que mientras siguiera aquí era mi responsabilidad luchar por ti. Hoy que sigo aquí veo que todos mis esfuerzos son en vano, veo que hace tiempo que te perdí, que elegí quedarme y sólo estoy consiguiendo hundirme contigo. Hoy que sigo aquí le temo aún más al mañana, temo levantarme un día y tener que arrepentirme de no haberme decidido a echarte de menos, tengo miedo a levantarme una mañana y darme cuenta de que te estoy echando de más. Tengo miedo a que cuando tire la toalla, cuando me dé por vencida, sea tarde. Tengo miedo a que cuando decida ser egoísta y luchar por mí, ya me lo hayas arrebatado todo y te conviertas en mi cárcel sin barrotes. Tengo miedo a darte mi vida y que no sirva para nada.

Hay quienes creerán que exagero, que vivo en un enfado permanente, que no hago más que quejarme de lo mal que está todo y que le doy demasiada importancia al rumbo que está tomando nuestra sociedad. Puede que tengan razón. Sin embargo, hay algo en lo que se equivocarán. Si bien es cierto que soy una Indignada más, hay algo que no saben aquellos que juzgan: si hay algo peor que estar enfadada con tu país es tenerle miedo y yo reconozco que estoy asustada.

Querida España, quiero que todos lo sepan: tengo miedo. Querida España, por favor, ¡despierta!

 

You might also like

Leave A Reply

Your email address will not be published.