Por el bien de todas las mujeres, Susana Díaz debería ser feliz

Hace un tiempo, leía un post de Háblame Bajito titulado Espero no verte cuando des a luz que se convirtió en viral en cuestión de horas, y no me extraña. El post en cuestión va dirigido concretamente a Susana Díaz, Presidente de la Junta de Andalucía, que dio a luz hace apenas unas horas.

En esta “carta”, Yolanda expresa su deseo de no ver a Susana Díaz ejerciendo su cargo durante una larga temporada. Estoy absolutamente de acuerdo con su deseo porque me encantaría verla agotar su baja maternal o tomarse una excedencia alegando públicamente que se siente incapaz de separarse de su bebé tan pronto y que la baja que nos corresponde en este país es una absoluta mierda vergüenza. Porque me encantaría que, desde las posibilidades que le ofrece su cargo, se pusiera manos a la obra y volcara sus esfuerzos en asegurar que las madres de este país se puedan dedicar a vivir la maternidad como la experiencia trascendental, maravillosa, importantísima, capital y vital que es. Porque me encantaría que, una vez vivida la experiencia, trabajara para que ni una sola madre más en este país se vea obligada a alejarse de sus hijos de manera tan temprana cuando no lo desea y tenga que arrastrarse por la vida laboral y por la sociedad hostil que hemos creado con el corazón en un puño y el estómago encogido, al grito de “no me queda más remedio” o de “ojalá pudiera quedarme con mi hijo”. Porque me encantaría que luchara para que las madres se reincorporen al mundo laboral cuando estén realmente preparadas para ello, cuando realmente puedan ser productivas en sus puestos y no pasen más horas pensando en qué estarán necesitando sus hijos de ellas que ellas no pueden darles que pensando en sus labores retribuidas.

Aunque estoy de acuerdo con la inquietud que Yolanda plantea, aunque me encantaría ver a Susana porteando o amamantando a su bebé en plena sesión del Parlamento Andaluz, y aunque todo lo que expone en su blog es absolutamente cierto (necesidades biológicas y emocionales del bebé, recomendaciones de la OMS, etcétera), no puedo más que desear que Susana haga lo que sienta y/o lo que necesite, del mismo modo que es lo que deseo para mí y con lo que he intentado actuar en consecuencia.

Por otro lado, hoy leo en Bebés y Más, un artículo de Lola Rovati que lleva el título sentenciador de Por el bien de todas las mujeres, Susana Díaz debería disfrutar de su baja maternal completa. Sin entrar en el tono del post, que en algunos casos me resulta un tanto acusador, y dejando muy claro que el caso de Soraya Sáez de Santamaría retomando sus funciones a cinco días de haber dado a luz (¡!) me parece una aberración desde el punto de vista de supervivencia de la especie, por no hablar de que no consigo ponerme en su lugar ni empatizar con ella en lo más mínimo (aunque eso con ella me pasa en general no sólo con este tema); lo que sí quiero decir alto y claro es que Susana Díaz debería ser dueña de sus actos y no tener que calibrar impactos en sus decisiones personales, ni por lo que decida como madre ni por lo que decida como trabajadora.

Susana, sé feliz

Así que, ya me perdonaréis y espero que se entienda, creo que lo que tiene que hacer Susana Díaz por el bien de todas las mujeres –parafraseando el post de Lola Rovati- es lo que le dé la real gana. Que haga lo que sienta, lo que necesite.

Si con seis semanas se siente capaz de separarse de su bebé y así le apetece hacerlo, que lo haga.

Pero, si resulta que, pasadas las exiguas dieciséis semanas, siente como nos pasa a muchas (me atrevo a lanzar que a la mayoría de nosotras) que es incapaz de dejar a su bebé al cuidado de otra persona, si siente que se le hace un nudo en el estómago tan prominente que le impide hasta respirar, si siente que lo que necesita es quedarse más tiempo con su pequeño y decide que necesita tomar una excedencia (que por otro lado estoy segura de que puede permitirse), que también lo haga. Que no flaquee.

Sin importar qué dirán. Sin importar que haya a quién le parezca una aberración separarse de su bebé demasiado pronto (como a mí, por ejemplo). Sin importar que haya a quién le parezca que está descuidando su carrera política o su Comunidad. Que sólo importe lo que ella y su bebé necesiten (eso sí, por favor, que tenga en cuenta a su bebé).

Las mujeres no necesitamos que nadie nos dé ejemplo haciendo algo concreto. No necesitamos el ejemplo de la buena madre, la buena chica, la buena mujer. Basta ya de paternalismos autoimpuestos. Basta de autocastrarnos. El mejor ejemplo que pueden darnos es el de la libertad de elección. El mejor ejemplo que pueden darnos es el de seguir nuestro instinto, sea lo que sea lo que éste nos diga.

Susana no necesita dar ejemplo de lo que es una mujer comprometida con el cargo. Susana no necesita dar ejemplo de lo que es una mujer comprometida con la maternidad, con la especie. Susana necesita dar ejemplo de libertad de elección. Vaya, que sólo Susana puede saber lo que necesita y actuar en consecuencia.

Si decide estar más tiempo con su hijo, no faltarán quienes la criticarán por no haber renunciado a su cargo. Si decide volver tras las seis semanas de baja obligatoria -como ella misma declaró-, no faltarán quienes la criticarán como madre.

A lo único que yo aspiro es a que Susana no tenga en cuenta a todos esos “quienes”. A lo único que yo aspiro es a que Susana tenga en cuenta y escuche a su bebé, a sí misma y actúe en consecuencia. A lo único que yo aspiro es a que Susana no tenga que escribir una carta como ésta de Carme Chacón, cargada de sutil amargura y sordos lamentos, el día de mañana. A lo único que yo aspiro es a que Susana no tenga que lamentarse a toro pasado de no haber dado el protagonismo que merecen a su maternidad y a su hijo.

Por el bien de todas las mujeres, Susana Díaz debería ser feliz. Susana, sé feliz.

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Foto de EFE extraída de Zoomnews.

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8 Comments

  1. Raquel says

    Lo siento, no me lo trago… Ninguna mujer antes de dar a luz y ver a su bebe puede ser capaz de tomar una decisión sobre su baja maternal, ni hacia un lado ni hacia el otro. Lamentablemente vivimos en un mundo machista, q alaba este comportamiento tan descastado por parte de las mujeres y tengo el convencimiento de que debido a esto Susana ha “tomado” esa decisión.
    Ojalá mi hija no tenga q verse nunca en la tesitura de decidir entre su instinto y su carrera, y que si se da el caso, sepa tomar la decisión mas acertada.

    1. Raquel says

      Su instinto maternal, queria decir 😉

    2. Laura Blanch
      Laura Blanch says

      Hola Raquel,

      Completamente de acuerdo. Yo también creo que ninguna mujer es capaz de tomar una decisión definitiva sobre cualquier tema relacionado con la maternidad hasta que da a luz. El mundo se nos da vuelta cuando tenemos en brazos a nuestros hijos… es muy sencillo todo mientras crecen “solos” en la barriga.

      Comparto tu deseo y ojalá mi hija no dude nunca si, llegado el momento, le toca decidir entre su instinto y su carrera. Yo lo tengo claro, espero que ella también lo tenga.

      Un abrazo 🙂

  2. cris says

    No puedo dejar de preguntarme los motivos que puede tener una madre para LIBREMENTE dejar a su bebé de forma prematura para volver al “trabajo”. No puedo entender que, sin agobios económicos, sin miedo a que te echen de tu puesto de trabajo, sin los motivos que habitualmente obligan a otras madres a hacerlo, una madre pretenda ser más imprescindible fuera de su casa, lejos de la única persona que de verdad la necesita. No quiero entenderlo, quizás no alcanzo a ver las verdaderas razones de peso: la presión de su partido y de la toma de decisiones, el gran ejemplo social que se pretende dar, la innumerable cantidad de vidas que dependen de su fecha de reincorporación al trabajo… Ah, vaya, quizás exagero, ¿no?

    1. Laura Blanch
      Laura Blanch says

      Hola Cris,

      Está claro que pertenecer a la “élite” (¡puaj!) tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Esta gente vive rodeada de una presión que yo no entiendo puesto que nadie lo tiene más fácil que ellos (según mi parecer). Ellas lo tienen más fácil que el resto porque podrían echar mano públicamente de la infinidad de estudios que defienden la necesidad de que permanezcan al lado de sus hijos y quedarse tan anchas y rodeadas de apoyo social. Esta gente sabe manipular la opinión pública a conveniencia mejor que nadie y es por ello que yo no entiendo estas decisiones.

      Después es muy bonito salir a palestra a lamentarse de haber tenido que renunciar a la maternidad para seguir con sus carreras y recibir palmaditas en la espalda de todos los sectores… Yo prefiero no recibir palmadas de nadie y aguantar críticas (que las recibo) que tener que lamentarme. Sólo voy a vivir una vez y mi vida es ahora.

      Sin embargo, repito, si la decisión es personal, meditada, consciente y voluntaria… ¡qué remedio! adelante.

      Un abrazo 🙂

  3. Maite says

    Entiendo que elija lo que quiera y desee libremente, pero sí creo que l@s polític@s nos representan y si se incorpora antes de finalizar las 16 semanas, xq no “siente” la necesidad de estar con su bebé, o no quiere, i los motivos q sean, ¿cómo va intentar o proponer la baja de maternidad??

    1. Maite says

      A prolongar, quiero decir, de al menos 6 meses

    2. Laura Blanch
      Laura Blanch says

      Hola Maite,

      Ésta es la eterna discusión. El otro día, hablando con una chica que también es madre (¡!), hablábamos de la baja de maternidad. Yo denunciaba que es ridícula y que deberían ampliarla. Esta otra madre me dijo que porque tenían que obligarla a ella a dejar de trabajar durante tanto tiempo si quería reincorporarse antes.

      Como puedes imaginar, esta respuesta me hizo dar carpetazo al asunto puesto que a veces es imposible dialogar con quien no tiene ninguna intención de hacerlo. Es evidente que, no sólo la han convencido de que la libertad se consigue trabajando y que los hijos esclavizan (¡qué pena!), sino que desconoce por completo la ley ya que la baja obligatoria corresponde a las seis primeras y ridículas semanas, las otras diez pueden compartirse. ¿En serio, tan terrible es que te “obliguen” a maternar las seis primeras semanas de tu bebé? ¡Mi pena es la de verme obligada a reincorporarme al trabajo y haberme tenido que tomar una excendencia (sin ver un duro) para que cuando tuviera que dejar a mi bebé al cuidado de otra persona durante cuatro interminables horas diarias, por lo menos tuviera la habilidad de sentarse y desplazarse sola!

      El problema cuando hablamos de ampliar la baja por maternidad es que siempre hay quien se niega a que le obliguen a no trabajar, sin tener en cuenta que no hay obligación ninguna pasadas las seis primeras semanas. Pero en cambio, no les importa en absoluto que haya infinidad de mujeres que se sientan obligadas a reincorporarse al trabajo cuando tienen la imperiosa necesidad de permanecer con sus hijos (por no hablar de las necesidades de los pequeños). Y ya no digo nada de compatibilizar lactancia y trabajo…

      La cuestión es que igual que yo quiero que las condiciones mejoren para no verme obligada a ir en contra de mis necesidades, también quiero que los demás puedan decidir y actuar libremente, a pesar de que personalmente sus decisiones respecto a sus hijos me parezcan crueles.

      Me queda la esperanza de que si se reincorpora antes para satisfacer a las presiones de su entorno laboral, por lo menos utilice su experiencia y su dolor para mejorar la situación para las demás. Dejádme que confíe un poco en el ser humano…

      Un abrazo 🙂

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